Alimentar los problemas

Una de las mayores frustraciones que tenemos los que dirigimos o gestionamos empresas es esa extraña sensación de que cuando volvemos a casa, hemos desperdiciado nuestro valioso día: valioso porque es nuestro y no porque valga mucho nuestro tiempo. Volvemos a casa con esa sensación de vacío que produce el hecho de saber que hoy nadie en nuestra empresa ha trabajado para el futuro.

Drucker lo define como “alimentar los problemas y matar de hambre las oportunidades” es decir, destinar nuestros mejores recursos (en muchos casos, el tiempo) a tratar de apagar incendios.

No es ése nuestro trabajo pero es uno de los mayores  inconvenientes que tiene nuestro trabajo, sobre todo en las pymes; en las grandes empresas las oportunidades no se gestionan solas (no siempre al menos), pero en las pymes dejamos que las oportunidades se gestionen con el tiempo que nos sobra de gestionar problemas.

¿Cuál de ellos va a garantizar nuestro futuro?

O lo seguimos haciendo en casa cuando todos duermen…

Imagen: Stockvault.

Autor: Francisco Jiménez Lozano. Docente Organización de Ventas en Hiágora.