Vender o no vender, ésa es la actitud

Colaboro como docente en La Escuela de Ventas Hiágora. Han sido tres promociones en las que he podido trabajar con personas de diferentes ámbitos, sus habilidades y competencias comerciales, y lo más importante: su actitud ante el proceso de venta.

Sólo en el momento en el que nos paramos a pensarlo, es cuando realmente le damos valor a la influencia que nuestra actitud tiene en nuestros resultados.

Somos lo que creemos que somos.

Y, en ventas, vendemos lo que creemos que vamos a vender.

Como dice Daniel Pink, en su libro Vender es humano (recomendado), todos vendemos, y, estamos continuamente vendiendo. Vendemos si somos profesores, comerciantes, o camareros. Y mucho más si somos profesionales autónomos, empresarios o emprendedores.

En todos ellos hay un factor común: el miedo a la venta. Miedo a ser vendedor, a realizar actividades comerciales,  a  enfrentarse a un cliente, a no tener éxito. Y hay un factor diferencial, que sin duda determinara los resultados: la actitud con la que afrontamos el proceso de venta, y como gestionamos el miedo.

Sólo trabajando de forma coordinada las competencias emocionales, los pensamientos durante el proceso de venta, y las técnicas y acciones de venta, podremos conseguir los resultados que esperamos. Para ello, tendrás que  aprender a detectar las emociones que estás transmitiendo a tu cliente, a desarrollar la empatía para entender que siente tu cliente y adaptarte a sus necesidades, realizando las acciones adecuadas a la situación.

Ése es el verdadero proceso de venta. La venta emocional, donde las emociones generan la verdadera conexión con el cliente. Lo que luego se recuerda. Lo que de verdad fideliza.

Y tú, ¿emocionas al vender?

 

‘Las personas solo recuerdan lo que se les hace sentir’.

Imagen: Sotckvault.

Autora: Laura Chica García. Psicóloga y Master en Dirección de Recursos Humanos y Gestión de Empresas.