El valor de un “me gusta”

Hablar hoy en día de la importancia de las redes sociales en la comunicación empresarial es algo tan obvio como lucir un buen escaparate si tienes una tienda de moda. Las marcas ya son marcas 2.0 y la creación de una página corporativa en Facebook es una de las señas de identidad de cualquier empresa, sea de ámbito local, regional, nacional o internacional.

Pero estar en redes sociales es sólo andar la mitad del camino y, en ocasiones, la falta de tiempo, conocimientos o la irregular definición de objetivos puede ser incluso perjudicial para nuestra reputación online. Esta situación suele generar una serie de dudas: ¿es imprescindible estar sí o sí en redes sociales?, ¿qué redes debo elegir?, ¿las redes sociales ayudarán a mis ventas?

Si damos por supuesto que casi todos los sectores son adecuados para comunicar en social media, bien es cierto que no todas las redes son válidas para todos los tipos de negocio. La elección de una red u otra dependerá de diversos factores:

  • Perfil del usuario
  • Hábitos de consumo
  • Horarios y pautas de comportamiento
  • Presencia de la competencia
  • Posibilidades creativas y formatos
  • Adecuación a la estrategia de marketing

Por norma general, las redes audiovisuales son más adecuadas para el target juvenil y las compras impulsivas, mientras que las redes mayoritarias como Facebook o Twitter ayudan más a la venta de servicios para un target algo más maduro y las compras meditadas.

Pero realmente no hay por qué estar en todas las redes sociales y, mucho menos, si no podemos dedicarle el tiempo que requiere el contenido.

¿Y cuál es el valor de un ‘me gusta’?

Si bien es cierto que el precio de un “me gusta” es fácil de discernir (sólo hace falta hacer una campaña de publicidad en Facebook y dividir el total de “me gustas” entre el presupuesto total) no es tan fácil cuantificar su valor. Este último irá ligado sí o sí a la contribución que haga ese usuario a los objetivos de conversión definidos: branding, ventas, captación de leads…Cuando un usuario le da a “me gusta” a una página genera doble valor:

  • Valor económico: el del usuario que demanda recibir información de un producto. La publicidad deseada y permitida es infinitamente más útil y rentable que la publicidad molesta e intrusiva.
  • Valor de afiliación: en este caso el usuario dice públicamente que sigue a una marca, se identifica con sus valores y se hace prescriptor de la misma. Quizá no es un valor cuantificable, pero es tanto o más eficaz para la empresa que lo recibe.

Imagen: Freepik.

AutorEduardo Collantes, profesor de Comunicación Online en Hiágora.