Más método y menos sensaciones… Para una dirección comercial avanzada.

“Ya lo sé José Antonio, lo difícil es no caer en la tentación de ser negativo o catastrofista hoy”.

 

Quisiera compartir con vosotros un hecho que me sucedió el pasado jueves 23 de julio de 2020. En una reunión comercial con uno de los equipos que co dirijo.

 

Siempre gusto de pedir la opinión del equipo al inicio de las reuniones, sus impresiones, cómo ven la evolución del mercado, de los clientes, hechos destacados a tener en cuenta. 

 

La del pasado jueves no fue una excepción, si bien, se generó un clima de “pesimismo” motivado por la incertidumbre, las noticias a las que estamos sometidos, en fin … Qué voy a contaros que no sepáis.

 

Sin embargo, en esta ocasión, las métricas que venimos siguiendo semanalmente de forma especial desde que nos invadiera el COVID-19, por primera vez desde hacía meses se situaban en color “negro”, o sea, salíamos de números rojos (los detalles de qué, por favor, permitídmelos para otro post).

 

Al notificar esto al equipo, sus caras, fueron absolutamente de asombro. Incluso algún componente del equipo, sobre todo por su competitividad y honradez, quiso ser justo y restar a la cifra total, una parte. Aún así, los números, por primera vez desde el COVID-19, arrojaban LUZ.

 

Os cuento esta historia, con el objetivo de señalar la importancia de los números por encima de las sensaciones. Especialmente en épocas como la actual.

 

“Que lo sintamos, no implica necesariamente que esté sucediendo como creemos”.

 

Compete al director, propietario, líder, llamadlo como queráis, marcar el rumbo…. Y esta es otra fórmula para poder hacerlo.

 

Tras esta experiencia, recordé una película que ví hace muchoooos años. Hoosiers. En ella, hay una escena la cual refleja perfectamente lo que os expongo arriba.

 

Un equipo de baloncesto de un pueblo pequeño llega a la final estatal Deberá jugarla contra un equipo aparentemente mejor, y en una cancha mucho, mucho más grande que a la que están acostumbrados a jugar (y que les abruma). Nada más llegar al lugar y antes del primer entrenamiento (previo al partido), el entrenador observa incertidumbre, en algún caso miedo, en la cara de sus jugadores. Es normal, van a competir, van a jugar el partido de sus vidas. Sin embargo, hace algo que ejemplifica lo que os he relatado en este escrito y que sitúa las cosas en cómo son en realidad. Para poder competir mejor, en igualdad, con el ánimo y fuerzas necesarias. Competir para tener opciones de ganar.

 

Aquí os dejo el enlace de la escena. https://www.youtube.com/watch?v=q6aXliYC5FA 

(Sed  pacientes con los 5 segundos de anuncio de youtube antes de saltarlo, merece la pena ;).

 

Deseo que os sea de utilidad.

 

Hiágora “necesitamos MEDIR no contar”.

 

(Dedicado a mi querido y admirado equipo comercial. Ellos ya saben quienes son).